¿Qué es la Osteopatía?
La Osteopatía es una Terapia de abordaje Manual, cuyo objetivo es reequilibrar los distintos sistemas del cuerpo, articulaciones, músculos, ligamentos, circulación, tejido conjuntivo y vísceras para la prevención, conservación y mejora de la salud.
El enfoque osteopático se basa en una serie de técnicas manuales «prácticas» (denominadas «medicina manipulativa osteopática – OMM» o «tratamiento manipulativo osteopático – OMT») para la evaluación, el diagnóstico y el tratamiento. Estas técnicas ayudan al profesional a identificar y tratar diversas condiciones de salud, incluidos los problemas estructurales musculoesqueléticos que, según la visión osteopática, pueden influir en la fisiología del cuerpo, incluyendo el sistema nervioso, la circulación y los órganos internos.
La Osteopatía, trata de generar los estímulos necesarios para que el cuerpo pueda mejorar. Para conseguirlo utiliza una serie de técnicas de tejidos blandos como el masaje neuromuscular, que busca la desaparición de adherencias y tensiones a nivel fascial, muscular, tendinoso y ligamentoso; así como distintas manipulaciones y movilizaciones, que trabajan en la reorganización de los bloqueos articulares y viscerales para restaurar el equilibrio.
En la consulta de Osteopatía, el osteópata se interesará por el estado de salud general y realizará una serie de test y palpaciones manuales, para identificar las estructuras que han sufrido perdida de movimiento o estrés mecánico, estableciéndose un dialogo entre las manos del profesional y los tejidos del paciente. Identificadas dichas estructuras, aplicará las técnicas manuales pertinentes para normalizar la función y eliminar los síntomas.

La asistencia osteopática se basa en el principio de que la estructura y las funciones del cuerpo están estrechamente integradas, y que el bienestar de una persona depende de que las estructuras neurológicas, musculoesqueléticas y viscerales funcionen juntas en equilibrio. El tratamiento osteopático es generalmente indoloro y no tiene límite de edad pudiéndose tratar desde los niños más pequeños hasta los mayores o personas al final de la vida. Las técnicas de osteopatía infantil, practicadas por osteópatas especializados, están perfectamente adaptadas a la estructura de niños y bebés desde la primera semana de vida, así como en prematuros. Sus resultados son eficaces a corto plazo, tanto en disfunciones de origen mecánico, trastornos digestivos no patológicos e incluso trastornos del sueño y nerviosismo infantil, no resultando nada traumática o invasiva para el bebé o el niño.

La manipulación vertebral (el “crujido articular”) por el que se conoce al osteópata, es una técnica más para liberar el movimiento de una articulación. El sonido es producto de un efecto de vacío de apertura de la articulación (liberación de gas, cavitación) y no del choque de los huesos entre sí. Los términos osteopatía y medicina osteopática se utilizan indistintamente en algunos países. Los médicos osteópatas pretenden evaluar y tratar a la «persona en su totalidad», en lugar de centrarse únicamente en síntomas o enfermedades específicas. Esta percepción del cuerpo como un todo integrado hace que la asistencia sanitaria osteopática se describa a menudo como «centrada en la persona» en lugar de «centrada en la enfermedad» en su enfoque de la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades y lesiones.El enfoque osteopático incorpora los conocimientos médicos y científicos actuales al aplicar estos principios osteopáticos a la atención de los pacientes. La revisión científica y los resultados basados en la evidencia tienen una alta prioridad en el tratamiento de los pacientes y la gestión de los casos.
Algunos de los beneficios más destacados incluyen
Alivio del dolor
Al corregir desequilibrios en el cuerpo, la osteopatía puede aliviar el dolor en áreas como la espalda, el cuello, las articulaciones y los músculos.
Mejora de la movilidad
Las técnicas manuales pueden liberar tensiones y restricciones, mejorando la flexibilidad y la amplitud de movimiento.
Reducción del estrés
El tratamiento osteopático no solo se enfoca en el cuerpo físico, sino también en cómo los desequilibrios pueden afectar el bienestar emocional, ayudando a reducir los niveles de estrés y ansiedad.
Fortalecimiento del sistema inmunológico
Al mejorar la circulación y la función de los órganos internos, la osteopatía puede ayudar a fortalecer la respuesta inmunológica del cuerpo.
Mejora de la postura
Las malas posturas pueden causar una serie de problemas de salud. La osteopatía ayuda a corregir estas posturas, lo que puede prevenir futuros dolores y molestias.
La osteopatía es eficaz en el tratamiento de una amplia gama de afecciones. Algunas de las más comunes incluyen:
- Dolor de espalda: Tanto el dolor agudo como el crónico pueden beneficiarse de la osteopatía, ya que esta disciplina busca liberar tensiones en la columna vertebral y los músculos circundantes.
- Dolor de cuello y hombros: Los problemas en estas áreas suelen estar relacionados con la tensión y el estrés, así como con la mala postura. La osteopatía puede aliviar la tensión muscular y mejorar la alineación de la columna cervical.
- Dolores de cabeza y migrañas: Algunas migrañas están relacionadas con tensiones musculares y problemas en la columna vertebral. Los osteópatas pueden trabajar sobre estas áreas para reducir la frecuencia y la intensidad de los dolores de cabeza.
- Lesiones deportivas: Los esguinces, distensiones y otras lesiones relacionadas con la actividad física pueden ser tratados eficazmente con técnicas osteopáticas, que ayudan a acelerar la recuperación y prevenir lesiones futuras.
- Trastornos del sistema digestivo: Aunque menos conocida, la osteopatía también puede ayudar en problemas digestivos como el síndrome del intestino irritable, al mejorar la movilidad del diafragma y otros músculos asociados con la digestión.

Normativa europea UNE-EN 16686
A finales de 2015 se publicó la Norma Europea EN 16686:2015 sobre “Prestación de asistencia sanitaria en osteopatía” cuya aprobación fue publicada en el Boletín Oficial del Estado Español (BOE) de 21 de enero de 2016. La Norma fue elaborada por el Comité Europeo de Normalización (CEN) formado en ese momento por representantes de 34 países europeos y con la mediación del CEN/TC 414 “Services of osteopathy”. El CEN, tomó como referencia el informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) llamado “Benchmarks for Training in Osteopathy” y después de 5 años de trabajo dio vida al documento. La Noma Europea, especifica los requisitos y recomendaciones para la prestación de asistencia sanitaria osteopática, la dotación de instalaciones y equipos, la formación, y el marco ético para la buena práctica de la osteopatía.
Cada vez son más los Países Europeos que reconocen la osteopatía como profesión sanitaria y/o que disponen de Leyes específicas a tal efecto. Sólo en 2018, tres países de la UE Luxemburgo, Italia y Dinamarca) han culminado dicho proceso. A tal efecto, la Norma Europea EN 16686:2015 ha sido utilizada como marco referencial en dichos procesos legislativos. Se suman a Reino Unido, Finlandia, Suiza, Islandia, Liechtenstein, Malta, Portugal o Francia. Otros países como Estados Unidos de Norte-América, Rusia, Australia o Nueva Zelanda, también disponen de regulación específica.
Con relación a la práctica profesional del osteópata, cabe destacar que la UNE-EN 16686 considera la Osteopatía como una disciplina sanitaria de primera intención; es decir, el osteópata puede diagnosticar y tratar sin que el paciente venga derivado de otro profesional de la salud, no depende de ninguna otra rama sanitaria, y es una profesión independiente a la fisioterapia.

